Más unidos que nunca o Día Internacional del café 2020

En el 2014 la Organización lnternacional del Café y los 77 países que la conforman llegaron al acuerdo de designar un día en el cual tanto profesionales de la industria como amantes del café pudieran celebrar su pasión por esta bebida, de tal manera, desde el 2015 cada 1º de octubre, México y muchos otros países celebran el Día Internacional del Café. 

 

Además de ser un festejo en torno del café y sus sabores, esta conmemoración busca poner al frente del escenario el papel de los productores como el inicio de la cadena de producción, dejando en claro que es el campo y sus bondades, en conjunto con el arduo trabajo de los agricultores, el origen del sabor y calidad  del café que bebemos.

Este año, la realidad del mundo es diferente y todo en torno al café necesita ser pensado de manera distinta. El planeta se encuentra en un momento donde las actividades económicas se encuentran en pausa y las necesidades de la población siguen su marcha. 

 

Este es un estado que pocas veces se ha visto en la historia, quizá, mucho más cercano a los periodos de guerra entre naciones, creando conmoción en las personas y cimbrando las bases sobre las que hemos construido la realidad de nuestra civilización. Ninguno de esas bases se ha visto más desafiada en este periodo como lo es nuestra relación con el campo, la agricultura y los alimentos que damos por sentado en nuestra mesa. 

 

Como parte de los cultivos más demandados, el café suma a sus, ya de por sí complejas problemáticas, el peso de una enfermedad que impide el libre tránsito de personas y suministros, entorpeciendo el camino natural que se había logrado establecer para su distribución y comercialización. Certámenes, catas y subastas se vieron canceladas o pospuestas a pesar de ser el mejor y más importante escaparate que tiene algunos productores e incluso comunidades enteras para mostrar la calidad de su trabajo reflejada en los granos que cultivan.

El panorama parece desalentador, pero la industria del café siempre tendrá de su lado el activo más importante: las personas del café. Hombres y mujeres que han hecho del grano de café su vida, su pasión y sustento el estandarte con el que enfrentan la adversidad, el mazo en sus manos y la oración en sus bocas… Son esas personas, su sueños, esperanzas y vidas, las que mantienen fluyendo la cadena, con su infinita adaptación, con su inacabable ingenio, con la constante entrega y su humano deseo de bienestar para ellos y sus familias. 

 

A todos ellos me gustaría decirles: no están solos. Situados en un punto de la historia donde fuimos llamados a resistir, no nos vamos a rendir.

Nunca antes una generación tuvo la tarea de mantener el legado de todos los que les precedieron y formar la base de aquellos que vendrán mientras se enfrentan a la incertidumbre de un mundo que durante un año simplemente se detuvo. 

 

Es por su convicción, su entereza y esperanza que celebró, y alzo mi taza de café por todos ustedes, para que sigan trayendo café al corazón y felicidad a la mesa. 

 

Celebremos el Día Internacional del Café 2020 más unidos que nunca.